A pocas horas de ser inaugurado, ya se sabía que el moai esculpido fuera del Estadio Nacional correría una no muy afortunada suerte. El Consejo de Monumentos Nacionales informó que la estatua construida por artesanos pascuenses, debía ser removida de la calle Grecia.
Tevo Pakarati, el creador de esta obra, demoró más de 1 mes en construir el moai que alcanza una altura de casi 7 metros. La escultura, según informó su propio creador, fue bautizada con el nombre de “Hoa Nui”, que significa “amigo o hijo de todos”. Sin embargo, parece ser que el nombre no acompañó a esta típica figura Rapa Nui, ya que a principios de abril el edil de Ñuñoa, Pedro Sabat, recibió una carta por parte de Oscar Acuña Poblete, Director del Consejo de Monumentos Nacionales. La misiva, anunciaba la situación en la que se encontraría el moai en el caso de seguir su instalación al lado del mítico “Pilucho”. No obstante, Sabat siguió con los trámites, e incluso, en una entrevista señaló que “el moai no tiene nada que perder frente al discóbolo, nosotros llevamos cuatro meses construyéndolo ahí con un esfuerzo gigante de traer una roca volcánica de una sola pieza, coordinando todos los esfuerzos con la Isla de Pascua, trayendo artesanos y edificándolo en el mismo Estadio Nacional, por eso la inauguración se realizará igual”. Frente a esto, la organización gubernamental anunció que permitiría la inauguración sólo porque estaba programada con anterioridad, pero que en el corto plazo se debía reubicar en otro sector de la comuna, pues “la instalación de una obra de esta naturaleza dialoga de una forma que nosotros consideramos inadecuada (entre el moai y el discóbolo)”.
Se espera que en los próximos días el Municipio de Ñuñoa encuentre un nuevo hogar para la imagen, pues tal como mencionó el Alcalde Sabat y el mismo Director del Consejo de Monumentos Nacionales, la intención no es desperdiciar esta hermosa escultura, sino reubicarla para que el pueblo Rapa Nui vea la importancia que tiene en el país.
Fotografía Gentileza: Marcela Guzmán
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